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Cómo pueden afectar las hormonas los ojos y la visión

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Las hormonas son sustancias químicas que controlan las actividades del organismo. Llamadas con frecuencia “mensajeras” del organismo, las hormonas se desplazan por el torrente sanguíneo y por conductos de otros fluidos corporales a los órganos y tejidos, e indican a las células del organismo lo que debe hacer y cuándo hacerlo. El hambre, el comportamiento, el sueño, la reproducción y el ánimo son apenas unas pocas de las muchas e importantes funciones coordinadas y controladas por las hormonas. Todos experimentamos cambios hormonales durante la vida y estos cambios afectan todas las partes del cuerpo, incluyendo los ojos.

Las hormonas y la visión infantil

Los cuerpos de los niños crecen y cambian rápidamente durante la pubertad, cuando las hormonas entran en plena actividad. Así como se alargan sus brazos y sus piernas, también se alargan los globos oculares. Este alargamiento del globo ocular tiene como resultado una visión borrosa producida por miopía (disminución de la visión de lejos).

Las mujeres y los cambios en la visión producidos por las hormona

Por los cambios hormonales, las mujeres pueden experimentar cambios en la visión durante su vida adulta. Hormonas como el estrógeno y la progesterona tienen mucho que ver con estos cambios. Sus niveles fluctuantes pueden afectar las glándulas sebáceas de los ojos, lo que puede llevar a resecamiento. Además, el estrógeno puede hacer que la córnea sea menos rígida, más elástica, lo que puede afectar la forma como se desplaza la luz hacia el interior del ojo. El resecamiento y el cambio refractivo pueden producir visión borrosa y también puede dificultar el uso de lentes de contacto.

““Debido a la influencia hormonal de los anticonceptivos, el embarazo y la menopausia, las mujeres pueden verse enfrentadas a fluctuaciones en la visión durante toda su vida”, sostiene la Dra. Elena Jiménez, una oftalmóloga general de Puerto Rico. “Podemos tener visión borrosa, irritación o resecamiento de los ojos. Con frecuencia, las gotas lubricantes pueden ayudar a aliviar la sequedad asociada con los cambios hormonales”.

La hormona de la glándula tiroides y la visión

Las hormonas tiroideas desempeñan una función crucial durante el desarrollo del organismo, incluyendo el de los ojos.

La enfermedad ocular tiroidea se desarrolla cuando la glándula tiroides no produce la cantidad ni el tipo correcto de hormonas. Una afección conocida como enfermedad de Graves, se desarrolla cuando un anticuerpo (una proteína de la sangre) ataca la glándula tiroides, lo que suele llevar a un exceso o deficiencia de producción de la hormona tiroidea. Este mismo anticuerpo puede atacar los tejidos que circundan el ojo. Los síntomas incluyen ojos saltones. Sin embargo, aunque el mismo anticuerpo ataca la glándula tiroides y el ojo, los problemas de la tiroides y los problemas oculares son dos entidades distintas. La enfermedad tiroidea de los ojos se puede producir incluso con un funcionamiento normal de la glándula tiroides.

Los niveles anormales de la hormona tiroidea pueden impactar otros aspectos del desarrollo del ojo y sus enfermedades.

¿Cuándo se deben consultar al médico los cambios visuales?

Es normal tener cambios en la visión a medida que envejecemos. Sin embargo, los siguientes son algunos cambios que indican un posible problema de los ojos:

  • Protuberancia de uno o ambos ojos;
  • Una cortina o velo oscuro que bloquea la visión;
  • Disminución de la visión así sea transitoria;
  • Visión distorsionada;
  • Visión doble;
  • Ojos llorosos/lagrimación;
  • Halos (círculos de colores alrededor de las luces);
  • Pérdida de visión periférica (visión lateral);
  • Nuevas miodesopsias (“hilos” oscuros o pecas en la visión) y/o destellos de luz;
  • Dolor ocular;
  • Ojo rojo inusual.

FUENTE:  AmericanAcademyOfOphthalmology