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Estrabismo en adultos, nunca es tarde para mejorar

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El estrabismo es un defecto visual que consiste en la pérdida de paralelismo de los dos ojos, de modo que cada uno mira en una dirección. En adultos puede producirse como consecuencia de un estrabismo infantil o secundario a otras enfermedades:
Parálisis de los nervios craneales
Enfermedades de la tiroides
Traumatismos orbitarios
Como consecuencia de otras cirugías oculares
Enfermedades neurológicas (como la miastenia gravis)
Estrabismo sensorial (se produce cuando uno de los dos ojos carece de visión o tiene muy baja visión)

¿En qué casos se opera?

Generalmente, todos los casos de estrabismo se pueden operar. El estrabismo que aparece durante la infancia, puede operarse a cualquier edad. Este tipo de estrabismo no provoca visión doble o diplopía, sin embargo, los pacientes que lo padecen suelen experimentar: Cansancio visual Problemas al relacionarse con otras personas o de autoestima Por estos motivos, la cirugía de estrabismo se considera una cirugía reconstructiva que permite corregir la desviación ocular, recolocando ambos ojos en la posición correcta. Tras la cirugía, los pacientes suelen sentirse muy satisfechos con la operación y experimentan una mejoría muy evidente a nivel social.
En los casos en los que el estrabismo aparece en la edad adulta, el paciente suele experimentar visión doble (o diplopía). El tratamiento consiste en realizar una operación para corregir la desviación ocular producida por el estrabismo y la visión doble. En otras ocasiones, la visión doble se trata prescribiendo prismas.

Exámenes previos

Exploración oftalmológica completa con el especialista en astrobiología para valorar el grado de desviación, así como el tipo de estrabismo. Asimismo, el oftalmólogo descarta la presencia de otras patologías o defectos refractivos asociados al estrabismo.

Durante la operación…

La operación puede realizarse con anestesia regional y sedación o con anestesia general, según las necesidades de cada paciente. La intervención quirúrgica es ambulatoria, permitiendo que el paciente pueda regresar a su casa tras operarse. Durante la cirugía, el oftalmólogo trata los músculos oculomotores y los coloca en una posición que permita corregir la desviación. Asimismo, este tipo de operación se considera extra ocular porque el cirujano precisa trabajar en el globo ocular, lo cual ayuda a minimizar el riesgo de posibles complicaciones tras la cirugía, como infecciones oculares o pérdidas de visión.

Tras la cirugía

Tras la cirugía, la mejoría es inmediata aunque los resultados definitivos se aprecian pasado un mes. En ocasiones, tras la cirugía, se recomienda que el paciente utilice un prisma para completar la corrección.
El oftalmólogo prescribe un tratamiento con colirios que deberán ser aplicados durante las primeras semanas. Al día siguiente, el oftalmólogo realiza una exploración para valorar el estado del paciente tras la cirugía.
La cirugía no requiere un reposo concreto y el paciente puede hacer vida normal a los pocos días de haber sido intervenido. Sin embargo, se desaconseja que los pacientes pos operados se bañen en la piscina o en la playa las primeras semanas tras la cirugía. Asimismo, algunos pacientes refieren sensación de cuerpo extraño u ojo rojo. Estos síntomas desaparecen también tras algunas semanas.