¿Qué son?
Los desgarros de la retina son huecos o agujeros que se presentan en la retina debido a diferentes patologías. Es más común en miopes y pueden ser traumáticos. El desgarro de retina no produce dolor, pero es un trastorno serio. Si se deja sin tratar continuará hasta convertirse en desprendimiento de retina en días o semanas. El desprendimiento de retina tampoco causa dolor, pero causa pérdida de visión, que resulta permanente.
Los desgarros retinales son más frecuentes en miopes, en operados de catarata o en pacientes que han sufrido trauma ocular. El tratamiento de un desgarro de retina requiere cirugía para repararlo y para prevenir su progreso hasta un desprendimiento de retina.
Síntomas
- Aparición repentina de moscas volantes (miodesopsias): pequeñas manchas, puntos o líneas onduladas que flotan en la visión.
- Destellos de luz (fotopsias): sensación de relámpagos o luces brillantes, especialmente en la visión periférica o al mover los ojos.
- Sombra o cortina: una mancha oscura que se extiende desde la periferia hacia el centro del campo de visión.
- Visión borrosa o reducida: disminución en la claridad de la imagen.
¿Cómo los tratamos?
Es indispensable la valoración y atención oportuna por parte de un oftalmólogo para atender la urgencia e intentar evitar un desprendimiento de retina ya que si se detecta un desgarro antes de que la retina se desprenda por completo, se pueden usar técnicas menos invasivas.
Los métodos normalmente usados son cirugía con láser o congelación. Es un procedimiento ambulatorio para el cual se utiliza anestesia tópica y suele tomar entre 5 y 15 minutos. Este procedimiento, se realiza con un láser Iridex (enlace a equipos – Láser Iridex), que es un sistema oftalmológico de alta precisión para tratar patologías vasculares como la retinopatía diabética, el edema macular y los desgarros o micro agujeros en la retina, entre otras cosas.