¿Qué son?
Son crecimientos anormales, que se desarrollan en el aparato lagrimal (glándula o saco), provocando hinchazón, dolor, lagrimeo excesivo, visión doble o desplazamiento del ojo (proptosis).
Pueden ser benignos como el adenoma pleomórfico que crecen lentamente; malignos como el carcinoma adenoide quístico que es más frecuente y agresivo, o linfomas que es un tipo específico de tumor que afecta a estas estructuras.
Causas
Aunque no hay una causa única definida, los tumores malignos de la glándula lagrimal se asocian con crecimiento rápido y alta invasividad. A menudo, las lesiones del saco lagrimal se confunden inicialmente con enfermedades inflamatorias crónicas como la dacriocistitis (infección o inflamación del saco lagrimal).
Síntomas
- Masa o hinchazón notable en la esquina exterior del párpado superior o lado de la nariz.
- Proptosis o exoftalmos, es decir, desplazamiento del globo ocular hacia afuera o abajo.
- Visión doble (diplopía) o borrosa.
- Dolor debido a la invasión de nervios (frecuente en tumores malignos).
- Lagrimeo excesivo.
¿Cómo los tratamos?
Para su diagnóstico el oftalmólogo realizará tomografías computarizadas (TAC) o resonancias magnéticas que permitan detectar invasión ósea o de tejidos y realizará una biopsia para diferenciar si es benigno o maligno antes de proceder con una cirugía definitiva.
En la cirugía de extirpación del tumor (tumorectomía en bloque)se extrae la totalidad de la masa tumoral en una sola pieza, conservando su cápsula intacta y manteniendo márgenes de tejido sano a su alrededor En casos malignos, puede requerir una exenteración orbitaria (eliminación de todo el contenido de la órbita).
A menudo se usa como tratamiento adyuvante la radioterapia para eliminar células cancerosas remanentes. En tumores malignos, a veces se recomienda quimioterapia de forma intraarterial antes de la cirugía. Los linfomas por su parte, generalmente se tratan con radioterapia o quimioterapia, no con cirugía definitiva. Es vital una evaluación oftalmológica inmediata si presenta hinchazón o cambios en la visión, ya que los tumores malignos pueden avanzar rápidamente.