¿Qué son?
Los acúfenos o tinnitus, son la percepción de un zumbido, pitido o chasquido en uno o ambos oídos sin que exista una fuente externa. No son una enfermedad en sí, sino un síntoma de una afección subyacente, cuyo tratamiento incluye terapias de sonido, audífonos o cambios en el estilo de vida.
Causas
El origen suele estar relacionado con el sistema auditivo o nervioso, destacando:
- Exposición a ruidos fuertes: Daño en las células ciliadas del oído interno tras asistir a conciertos, obras o disparos.
- Hipoacusia: Pérdida de audición relacionada con la edad o el deterioro.
- Acumulación de cerumen: Tapones que obstruyen el canal auditivo.
- Problemas cervicales o de mandíbula (Articulación Temporomandibular – ATM): Tensiones musculares o mala postura.
- Estrés y ansiedad: Pueden agravar significativamente la percepción del sonido.
- Otras patologías: Infecciones de oído (otitis) o alteraciones en el flujo sanguíneo.
Síntomas
Quienes lo padecen perciben sonidos que otras personas no pueden escuchar. Estos pueden ser:
- Pitidos agudos, zumbidos o siseos.
- Chasquidos, rugidos o latidos al ritmo del pulso.
- Sonidos intermitentes o continuos.
- Efectos secundarios: El malestar continuo suele causar insomnio, irritabilidad, falta de concentración o estrés.
¿Cómo los tratamos?
El manejo depende de la causa exacta, y será el médico otorrinolaringólogo quien después de una valoración médica, determinará el abordaje. Las recomendaciones más comunes para controlarlos están:
- Terapias de sonido (Ruido blanco): Uso de dispositivos que emiten sonidos suaves para enmascarar el zumbido y ayudar al cerebro a ignorarlo.
- Audífonos: Si el acúfeno está ligado a pérdida de audición, amplificar los sonidos ambientales reduce el contraste con el zumbido.
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Orientada a cambiar la respuesta emocional frente al sonido para que deje de percibirse como una amenaza.
- Cambios en el estilo de vida: Evitar el alcohol, tabaco y exceso de cafeína. Manejar el estrés y mejorar la calidad del sueño (por ejemplo, elevando ligeramente la cabeza).
- Suplementación (En ciertos casos): El déficit de vitamina B12 puede afectar el sistema nervioso, por lo que corregirlo a veces ayuda al tratamiento.