¿Qué son?
Los traumas oculares son lesiones en el ojo o estructuras adyacentes (párpados, órbita) causadas por agentes mecánicos, físicos o químicos. Estas lesiones representan aproximadamente la mitad de las emergencias oftalmológicas y son una causa principal de ceguera unilateral.
Se clasifican principalmente en:
- Lesiones cerradas: Contusiones o golpes que no rompen la pared ocular.
- Lesiones abiertas: Heridas penetrantes, perforantes o ruptura del globo ocular.
Tipos de traumas oculares
Los accidentes ocurren a menudo en entornos domésticos, laborales o deportivos:
- Golpes contusos: Impactos con objetos romos (pelotas, puños).
- Cuerpos extraños: Partículas de metal, madera, vidrio o arena.
- Quemaduras químicas: Salpicaduras de productos de limpieza o ácidos.
- Laceraciones: Cortes en los párpados o el ojo.
Síntomas
Dependiendo de la gravedad, pueden incluir:
- Dolor intenso y sensibilidad a la luz (fotofobia).
- Visión borrosa o pérdida de visión (parcial o total).
- Enrojecimiento extremo o hemorragia subconjuntival.
- Ojos llorosos e hinchazón de párpados.
- Cambio en la forma o tamaño de la pupila.
- Sensación de tener un cuerpo extraño dentro.
¿Cómo los tratamos?
El tratamiento varía según la lesión, y es indispensable acudir al servicio de urgencias oftalmológicas de manera inmediata, teniendo presente no frotar el ojo, no aplicar presión y no intentar extraer objetos incrustados.
El oftalmólogo evaluará la gravedad y podrá ofrecer un tratamiento con gotas con antibióticos, gotas para la inflamación o pomadas y la realización de un lavado exhaustivo en caso de que hayan entrado productos químicos al ojo.
El oftalmólogo evaluará si una vez prestados los servicios iniciales, se requiere cirugía especializada para reparar perforaciones. El pronóstico depende en buena medida de la rapidez de la atención especializada.