¿Qué es?
La hipertrofia de cornetes es el agrandamiento permanente de las estructuras internas de la nariz encargadas de filtrar, calentar y humidificar el aire. Esta inflamación bloquea las vías respiratorias, provocando una severa dificultad para respirar.
Causas
- La rinitis alérgica es el principal detonante de la inflamación crónica.
- Los irritantes ambientales como el humo, tabaco, polvo o contaminación.
- El embarazo o el uso excesivo de gotas descongestionantes y otros factores hormonales o el uso de algunos medicamentos puede producirlo.
Síntomas
- Congestión o nariz taponada permanente o intermitente.
- Dificultad para respirar por la nariz, lo que obliga a respirar por la boca.
- Ronquidos y apneas durante el sueño.
- Dolores de cabeza y presión sinusal.
- Pérdida de olfato, sequedad y hemorragias nasales ocasionales.
¿Cómo la tratamos?
El manejo inicial suele ser clínico, pero si no es efectivo, se escala a procedimientos quirúrgicos:
El Otorrinolaringólogo tratante podrá optar en primera instancia por iniciar un tratamiento médico recetando corticoides nasales en spray y antihistamínicos orales para reducir la inflamación, acompañados de lavados con suero fisiológico. No obstante, si el problema es muy complicado o persiste, será necesaria la cirugía, denominada turbinoplastia.
- Turbinoplastia
Es un procedimiento quirúrgico ambulatorio y mínimamente invasivo realizado por un otorrinolaringólogo para reducir el tamaño de los cornetes nasales inflamados. Su objetivo es aliviar la obstrucción nasal crónica sin alterar la forma externa de la nariz.
Se realiza completamente a través de los orificios nasales (fosas nasales), por lo que no deja cicatrices externas visibles. Suele durar entre 5 y 15 minutos, frecuentemente bajo anestesia local o sedación. Procedimiento rápido, con mínimo sangrado, recuperación ágil en el hogar y sin afectar la estructura ósea y se recomienda evitar sonarse la nariz o introducir objetos en ella por aproximadamente una semana.