¿Qué es?
La pérdida de audición o hipoacusia es la disminución parcial o total de la capacidad para percibir los sonidos y dependiendo de su origen, puede ser temporal o permanente.
Causas
Las causas más comunes varían según la edad y el estilo de vida:
- Envejecimiento y genética que conlleva el deterioro natural (presbiacusia) y la herencia familiar.
- La exposición prolongada a sonidos fuertes o a un estallido repentino.
- La acumulación de cera (tapones) o líquidos por infecciones que genera obstrucciones.
- Infecciones virales, meningitis o perforación del tímpano.
- Ciertos fármacos ototóxicos que dañan el oído.
Síntomas
Las señales de alerta más frecuentes incluyen:
- Dificultad para entender conversaciones telefónicas o en lugares ruidosos.
- Necesidad de subir el volumen de la televisión o la radio más de lo normal.
- Sensación de zumbido o pitido constante en los oídos (tinnitus).
- Necesidad de pedir constantemente a las personas que repitan lo que acaban de decir.
¿Cómo lo tratamos?
Algunos casos requieren la extracción de obstrucciones para lo cual el médico tratante podrá hacer una limpieza de cerumen o solicitar un tratamiento con antibióticos para infecciones reversibles.
Según la severidad de la pérdida, el médico tratante podrá recomendar el uso de dispositivos auditivos como audífonos externos o cirugía de implantes cocleares o timpanoplastia para reparar daños físicos en el tímpano o los huesecillos.
- Implantes cocleares
Los implantes cocleares son la opción más recomendada para casos de sordera profunda. La cirugía consiste en poner un dispositivo electrónico que reemplaza la función de las partes dañadas del oído interno (cóclea) para enviar señales eléctricas directamente al nervio auditivo y evitar el daño auditivo. La cirugía será realizada por un médico especialista en otorrinolaringología, pero en el proceso general intervienen también audiólogos y terapeutas, que realizan una serie de estudios como exámenes médicos generales y físicos, pruebas audiológicas para medir el grado de pérdida auditiva, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas para evaluar la anatomía del oído interno y acompañamiento y asesoría para el proceso.
El procedimiento quirúrgico se lleva a cabo bajo anestesia general y suele durar entre 1 y 2 horas. Durante la cirugía se realiza un corte pequeño detrás de la oreja y se abre una cavidad en el hueso mastoideo para insertar una guía de electrodos directamente en la cóclea que es un órgano interno del oído en forma de caracol, allí se coloca el procesador interno (receptor/estimulador) y se sutura la incisión. Después de la cirugía, el paciente deberá llevar a cabo un proceso de activación y terapia auditiva que en primera instancia consistirá en la ubicación del componente externo o procesador de sonido y se realiza la programación del dispositivo de acuerdo con las necesidades auditivas del paciente.
El paciente deberá realizar un proceso de rehabilitación con terapeutas del lenguaje para aprender a interpretar los sonidos, reconocer voces y desarrollar la comprensión auditiva.
- Timpanoplastia
Es un procedimiento quirúrgico diseñado para cerrar una perforación en el tímpano (membrana timpánica) y, si es necesario, reparar los huesecillos del oído medio. Su objetivo principal es restaurar la audición y prevenir infecciones recurrentes. El procedimiento se realiza en un quirófano, generalmente bajo anestesia general. Y durante la cirugía, el médico tratante realiza una incisión, ya sea a través del propio conducto auditivo o detrás de la oreja, inspecciona el oído medio para limpiar cualquier infección o tejido dañado. Con tejido del propio paciente (generalmente cartílago del tragus o músculo) el cirujano creará un “parche” que sella la perforación y si los pequeños huesos detrás del tímpano están dañados, durante la misma cirugía, se reconstruyen o reemplazan mediante una osiculoplastia usando prótesis o hueso natural. La intervención suele tomar entre 1 y 2 horas y la recuperación total toma entre 2 y 4 semanas. El paciente suele experimentar molestias leves, zumbidos o sensación de oído tapado durante los primeros días; eventualmente, podrá presentar mareos, alteración temporal del gusto y en algunas oportunidades, rechazo del injerto.
- Miringoplastia
Una miringoplastia es un procedimiento quirúrgico ambulatorio diseñado exclusivamente para cerrar y reparar un agujero o perforación en la membrana timpánica, sin intervenir en los huesecillos internos del oído. Su objetivo principal es mejorar la audición y prevenir infecciones recurrentes y puede durar alrededor de 30 minutos.
El cirujano puede realizarla con endoscopio a través del propio conducto auditivo o con una pequeña incisión oculta detrás de la oreja. Realizará una limpieza del tejido dañado o la posible infección en los bordes de la perforación timpánica y tapará el orificio utilizando un parche hecho de tejido del propio paciente o un material reabsorbible.
El tiempo total de recuperación suele durar de una a dos semanas, evitando esfuerzos bruscos y manteniendo el oído completamente seco según las indicaciones del especialista.
- Osiculoplastia
La osiculoplastia es una intervención quirúrgica para reconstruir o reparar los tres pequeños huesos del oído medio (martillo, yunque y estribo). Su objetivo es restaurar la cadena osicular para transmitir correctamente el sonido desde el tímpano hasta el oído interno, mejorando así la audición en casos de sordera conductiva. El procedimiento dura entre 1 y 3 horas, se realiza bajo anestesia general y puede requerir una estancia hospitalaria de 1 a 2 días y un periodo de recuperación donde el paciente deberá permanecer con un tapón temporal en el oído.
El procedimiento a cargo del otorrinolaringólogo tratante se puede realizar a través del conducto auditivo o mediante una pequeña incisión detrás de la oreja. El cirujano examina los huesecillos. Si están erosionados o dislocados, los extrae, los remodela o los reubica. Y para reemplazar la estructura dañada utiliza pequeños implantes o prótesis artificiales hechos de titanio o hidroxiapatita, o bien cartílago del propio paciente. Frecuentemente, la osiculoplastia se combina con una timpanoplastia (para reparar el tímpano perforado) o con la extracción de un colesteatoma.